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La columna de la China (II)

Hola hola, buen día!

Ya estoy de regreso en casa! Feliz, muy feliz.
Fueron cinco días increíbles, de caminar sin parar, de reírme, de conocer la ciudad con la que sueño hace muchísimos años, de sacar fotos, charlas de amigas y de extrañar a marido, hijos y perra.
Saqué un montón de fotos que todavía ni siquiera bajé a la computadora, pero me tengo toda la fe para lograr hacerlo (aunque sea la primera parte) para mañana!
Visité muchos lugares recomendados por ustedes, así que fueron parte importante de este viaje! Me simplificaron muchísimo la tarea de organizar y preparar este viaje así que, GRACIAS!
En fin... no les quiero hablar mucho sobre New York porque hoy es el día de la China.
Mañana les cuento todo bien!

Si se perdieron la presentación de la China, la encuentran haciendo click acá y el primer cuento lo encuentran haciendo click acá.




Hoy le toca el turno al segundo de esta serie de cinco cuentos (todos reales!). Espero que se rían como lo hicieron con el primero! Y como siempre, todos los comentarios son más que bienvenidos. :)
Las dejo con mi querida amiga y les mando un beso gigante!



Martín

Dos tropezones y una caída


“Y su sonrisa, maldita sea. ¿Alguna vez han visto un atardecer en la playa? Pues, la misma calma, la misma magia, pero en su boca.” Heber Snc Nur.


(Basado en hechos reales)

Cuando Martín me vio por primera vez yo estaba tirada en el piso del comedor de empleados de mi nuevo trabajo, en mi primer día. Había sido milagroso que me dieran el puesto, ya que durante el proceso de selección también terminé en el suelo. Cuando mi posible futuro jefe me entrevistó todo arrancó bien, pero cuando la charla ya casi terminaba y yo tiraba fuegos artificiales por dentro porque estaba convencida de que lo había conseguido, me pasó lo peor. Una polilla. Esa que durante toda la conversación se había mantenido quietita en una cortina, casi como un guiño para mí, como si supiera que les tengo a esos bichos una fobia fatal… decidió volar. Para mí ese insecto marrón, volador e impredecible es como las cucarachas para otros seres humanos. Como Tom para Jerry. Como el Señor Barriga para Don Ramón. Como ponerte un jean con las uñas recién pintadas. Pánico. Me asusto, no lo puedo evitar y no me puedo controlar. Traté de mantenerme sonriente y profesional, pero la mariposita del demonio empezó a acercarse más y más. En determinado momento, pasó volando y dejé de verla – todos sabemos que lo más tremendo en estos casos es perder de vista la amenaza- así que intenté continuar con el diálogo. De repente, sentí que algo me movió el pelo. Sin introducción, me tiré al piso y, mientras me golpeaba el cuerpo y la cara con las manos, empecé a gritar “¡NO, NO, NOOOOO! ¡Sáquemela, por favor!”. Le estaba gritando a mi futuro empleador “sáquemela” y el tipo me miraba atónito. No entiendo si nadie respondió al anuncio o qué cuernos pasó, pero conseguí el trabajo.
Mi primera mañana en ese estudio de abogados de renombre fue bastante normal. Me presentaron a algunas personas, me mostraron el lugar y me conectaron la computadora. Cuando llegó el momento de almorzar me acerqué al comedor. Era una cocina enorme con sillones -muy canchero todo- para que los abogados y los administrativos pudieran comer ahí. Ese día no había desayunado ya que había salido apurada por miedo a llegar tarde, así que el pebete de salame y queso que había llevado metido en un tupper parecía el mejor plan de toda mi vida. Me asomé y dijé -o pensé- un “hola” muy chiquitito, muy para adentro. Había un grupo de chicas, unos diez años más grandes que yo, vestidas con trajecitos y zapatos que si no tenían suela roja pegaba en el palo. Eran todas divinas y estaban peinadas como si estuvieran por irse a un casamiento mientras que yo tenía una pollera que había sido de mi mamá y me quedaba un poco grande. Más lejos, en una especie de desayunador largo, cuatro o cinco tipos, también treintañeros, comían y charlaban. Di dos pasos más y me sentí realmente mal. Mareada, al nivel de pensar que no llegaba hasta la mesita vacía del otro lado del salón donde había algunas sillas. Tenía que hacer algo. Me senté en el suelo y recuerdo que sentí todas las cabezas girando. Me acosté despacio, a punto de desmayarme y el silencio de sus miradas me aturdíó. Yo hacía fuerza por no desvanecerme y al mismo tiempo quería sonreír y decir “¿Qué tal? Soy la nueva; me bajó un toque la presión eh… no pasa nada, no es una pose de yoga ni estoy por rezar”. Fueron segundos en los que nadie reaccionaba. Supongo que no entendían cómo alguien puede hacer su primera aparición de modo tan poco triunfal.
Uno de los chicos se levantó de su silla, se acercó, se agachó y me preguntó si estaba bien. Dudé entre cerrar los ojos, hacerme la muerta y que me sacaran en bolsa negra de ese lugar para no volver nunca más o responderle divertida. -No tan bien, aparentemente. Y creo que tengo medio culo al aire-, le contesté. Martín sonrió y yo también, nos miramos, le pidió un vaso con agua a una de las chicas que se acercó con mala cara mientras el resto cuchicheaba, vino otro de los chicos y me levantaron. De fondo se escuchaban comentarios mezclados: “pobre chica”, “es la nueva”, “debe ser la de la polilla”, “está pálida”, “no sabía que habían contratado a alguien”, “yo me moriría de vergüenza”, “mañana seguro no viene más”.
Martín se sentó al lado mío, me preguntó si siempre me pasaba eso con la presión, si había comido y si necesitaba algo. Yo, volviendo de a poco en mí, solamente podía pensar en lo lindo que era. Tenía barbita de dos o tres días sin afeitar, el pelo corto pero no tanto todo revuelto y unos ojos color miel increíbles, medio chinos.
Las chicas se levantaron y se fueron -ante todo solidaridad de género, qué conchudas- y los varones fueron más serviciales. Cuando vieron que estaba mejor, volvieron a trabajar. Martín se quedó conmigo. “De ninguna manera te vas a quedar acá sola, a ver si te sentís mal otra vez”, dijo. Y me miró, mientras yo comía mi sanguchito de la manera más femenina posible, si es que eso existe y si es que haberte quedado en tanga en el medio de la oficina como modo de presentación tiene alguna posibilidad de remonte. Charlamos un rato, me preguntó por mi vida, me contó un poco sobre la suya –ahí descubrí que una de las simpáticas del almuerzo era su ex- y fuimos entrando en confianza. Quiso saber si era cierto que yo era la de la polilla -aparentemente esa historia tenía muchos fans-, asentí y se río fuerte.
-Evidentemente, sos de las que entran y consiguen que las mire todo el mundo- largó.
-Sí, parece que estoy destinada a estar tirada en el piso de este lugar y a pasar vergüenza- dije, intentando ser graciosa.
- Tirada en el piso y en culo… pero no me refería a eso-, respondió sonriendo con sus dientes perfectos, sus ojos tai chi chuan y sus hoyuelos en los cachetes.

La magia con Martín empezó ese mismo día pero creció durante las semanas siguientes. Él pasaba por mi escritorio y me preguntaba qué me parecería renunciar e irnos a una playa en Turquía o si no me gustaría más cenar en París que comer penne rigate duros y recalentados en el microondas del comedor. Soñábamos. Yo tenía que pasar obligatoriamente por su oficina cada vez que terminaba mi horario y mirando a su escritorio desde la puerta le preguntaba todos los días a las seis de la tarde algo diferente: “¿Te querés quedar o nos vamos a cenar a Tulum y a sentarnos con un vino en la arena mirando el mar?”. Coqueteábamos todo el tiempo, pero no había habido ni un solo beso. En el estudio estaban prohibidas absolutamente las relaciones amorosas entre los empleados, aunque todos sabíamos que el jefe se acostaba con la de Recursos Humanos; pero las reglas son siempre para la plebe y nunca para los reyes.
Llegó un momento en el que la tensión era tal que había que pasar a los papeles; si uno de los dos proponía alguno de nuestros invento-planes el otro respondía “renunciá y lo hacemos”. Todos los días, al menos una vez, Martín pasaba por mi escritorio para proponerme un viaje, una comida, una maratón sexual o lo que se le ocurriera, con subtítulos con lujo de detalles que harían estallar cualquier termómetro de mercurio. “Dale Martín, renunciá y lo hacemos”. Claro que sabíamos que podíamos encontrarnos cualquier noche y dar rienda suelta a todas esas ganas que había entre nosotros, pero nos resguardábamos en que, como estaba prohibido, no iba a suceder. Era casi una competencia para ver quién aguantaba más, cuál de los dos iba a arrojarse antes sobre el otro, mientras disfrutábamos mucho de ese tiroteo mutuo de balas que no lastiman, que solamente queman. Yo me estaba incendiando e iba a necesitar varias dotaciones de bomberos para que el cuerpo se me tranquilizara. Cada tarde, me paraba en su puerta y la situación se repetía. “Andate, Polilla, porque me paro y te agarro, ya no me importa nada”, repetía él. Y yo me iba a casa y estaba el resto del día –y la noche- fantaseando con Martín y pensando nuevos planes ficticios para proponer la mañana siguiente. Se había transformado en una relación de las que no te dejan pensar en otra cosa; esas en las que no pasa nada pero pasa un montón.
Después de dos meses, cuando ya estaba segura de que el trabajo me aburría, mi jefe era un idiota y yo solamente seguía yendo porque quería ver al chico que me volvía loca, decidí renunciar. Ese viernes, como todos los días, Martín pasó por mi escritorio para proponerme un plan de esos que nos lanzábamos en la cara, a centímetros de distancia, que ya habían pasado de claro a oscuro y eran irreproducibles en el horario de protección al menor. Esa vez, me acerqué muchísimo a su boca y susurré que creía que estábamos por tener suerte. Me miró sin entender y le tiré un beso al aire. A las seis de la tarde, fui para su oficina. Me paré en la puerta y él me miró esperando mi propuesta indecente de cada día. “Renuncié, Martín. Hoy fue mi último día. ¿A qué hora me pasás a buscar?”.
A las nueve y media de la noche yo esperaba en la esquina de Santa Fé y Callao, tal como habíamos quedado. Martín estacionó, se bajó, me besó la mano y me invitó a subir a su auto.
-¿Querés cenar, Polilla? ¿O preferís ir a tomar algo?-, preguntó.
-No, Martín. Sin preámbulos, por favor. Prefiero que pasemos directamente a la parte que me viene saliendo mejor; esa en la que quedo tirada y en culo-, respondí.
Nos reímos, me miró la boca con sus ojos chinos y por fin encendió el motor.


China



Vamos la China carajo! jajaja Anoche mientras whatsappeabamos, le digo: stalkeame un poco  el perfil de FB de "Martín" (obviamente le cambiamos el nombre para el cuento) que lo quiero conocer! Me mandó captura de pantalla y puedo decir que... aplausos para mi amiga! jajaja
👏👏👏👏👏

Les mando un besote chicas!
Las espero mañana para contarles (Y mostrarles) todo sobre NY!

Besazo enorme.
Mechi

104 comentarios

  1. Ahhhh bueeeno! Una cosa de locos...me encantó!! Felicitaciones! Queremos más historias así. Beso. Ro de Piyamiguis

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    1. Gracias Ro! Una alegría que te haya gustado. Beso!

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    2. Geniaaaaa!! La verdad cada vez me gustan más tus cuentos / hecho real !!Lendoo el chino"" (siempre con buen gusto x los hombres ) jaja! Tquieroooo vamos x vass

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    3. No sé quién serás, pero si conocés mi gusto por los hombres sabrás que tengo un par de muertos impresentables en el placard, jajaja! Gracias y besos!

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  2. Que linda historia! Que bueno que hayas podido concretar un amor de esos que arrancan imposibles! Te felicito por el relato!! Super engancha tu manera de contar las cosas! 👏👏👏

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    1. Hay algún amor verdadero que no sea imposible? Ja! Muchas gracias!

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  3. Grande China, esta historia levanta a mil el miércoles!!

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    1. Me alegra muchoooo! Muchas gracias!

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  4. buenisima la historia China !!!

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  5. Excelente china!!! Quiero La foto de Martin!!!

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    1. Jajajaja!!! Noooo... que está en pareja. Se pudre todo! ;)

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  6. Genial, genial, genial!!! "Prefiero que pasemos directamente a la parte que me viene saliendo mejor; esa en la que quedo tirada y en culo", mi parte preferida! Ya espero el que viene!

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    1. Gracias Vic! A veces hay que pasar derechito a lo que nos sale mejor, jajaja! Beso!

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  7. Tremendo!! Genial este texto, gracioso, para nada aburrido, qué bien escribís China! Espero leer más de esta historia, según entendí es parte 1 de 5 o es así nomás! Igual, me encantó!

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    1. Graciassss! No necesariamente las historias van a estar encadenadas pero sí siguen una línea de tiempo en la vida de una chica común. De cualquier forma no podría contar el final de esa noche porque es de alto voltaje, jajaja! ;) Besote!

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    2. Escribe ese final a tus 3 de la tarde (así se libera el horario de protección al menor de este lado del atlántico :P

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  8. María del Carmen Raggi15/3/17 09:10

    Hola China !!! Hermoso relato de amor...atrapante !!! Y me encantó que no quedara frustrado. Te felicito por tu escritura, no quería que terminara.. .ja! Espero ansiosa el próximo cuento real ! Beso y cariños desde Argentina !!!

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    1. Gracias María del Carmen! Sos siempre tan genia con tus comentarios amorosos! No me gustan las cuentas pendientes porque no me dejan dormir así que ambos encendimos el motor. Beso grande!

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  9. Con una sutileza increíble y mucho humor le rompiste el culo a 50 sombras de Grey. Qué buenos esos historiques! Me quedo con ganas de más. Por privado pásame el fb del susodicho que necesito stalkear. Te quiero.

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    1. Está todo el mundo pidiendo por whatsapp la foto de Martín. Estoy tentada mal. Gracias JL! Te quiero!

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  10. Me hiciste el dia China me encanto tu relato jaja de pelicula !!!!geniaaaa

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  11. Me hiciste el dia China me encanto tu relato jaja de pelicula !!!!geniaaaa

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  12. De pelicula China! Que buena historia pero mejor es que haya sido verdad brindo x mas cuentos como este!hasta el libro;Tinelli y el maipo no pares!��

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    1. Gracias Nora! El libro ojalá, el Maipo un poco de susto me da... pero lo de Tinelli podría ser porque parece que estar en culo es lo mío! Jajaja! Besote!

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  13. Espectacular esta historia, me encantó!! Y me sentí muy identificada con muchas partes del relato!!! Quiero leer más historias así, me veo muy reflejada, me encanta como escribis. Sos una genia China!!!

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    1. Muchas gracias Gaibs por leerme! Besote!

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  14. Qué graciosa sos China!!! Me encantó tu historia, es un buen ejemplo para no desanimarnos cuando las cosas no salen inicialmente como pensamos!!!

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    1. Así es! Todo puede cambiar, siempre!

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  15. jajaja bien ahí por la China!!! me encantó

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  16. Buenísimas cada historia de la China! Imposible no sentirse identificada! Quiero mas!!

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  17. Sos muy grosa china!!!! es increible el poder que tenes para poner en palabras las mil y una sensaciones que mas de una hemos sentido. Espero ansiosa el proximo. :)
    Noe

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    1. Muchísimas gracias! Beso grande!

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  18. AHHHHHH!!! MORI DE AMOR CON ESTE RELATO. QUE HISTORIA!!! COMO ME GUSTA ESE TIRE Y AFLOJE QUE HACE QUE LO QUE ESTA DORMIDO SE DESPIERTE Y GUAAARDA!!! AGARRATE CATALINA JAJAJA. ME ENCANTO, QUIERO MAS, DEFINITIVAMENTE. BESOTES CHINA Y GRACIAS MECHI POR TRAERLA CADA VEZ.

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    1. Ese tire y afloje es la mejor sensación del mundo. Gracias por leer! Beso grande.

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  19. Sos muy genia!. Tu forma de contar es genialllll!!!. Quiero ver foto del susodicho please!!!. Ahora me quedé con la intriga. Besos enormes.

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    1. Jajajajaja! No se puede. Tiene novia ;) Pero creeme que valía la pena tirarse en cualquier piso varias veces! Jajajaja! Besote

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  20. escribis tan bien!logras hacerme(nos) reir, fantasear, identificar....y transportarnos me encanto esta historia tambien... GROSA!

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    1. Muchas muchas gracias!!!! :)

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  21. jajaja genial China!!! me copó!! lo tuyo es escribir mi querida!! beso enorme

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    1. Siempre acá, genia! Gracias por leerme Ari. Besazo!

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  22. Muy buena historia!!! me reí mucho

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    1. Muchas gracias! Me alegra!

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  23. Cada vez que llega a mi correo el mail que dice que hay un nuevo Post en el blog de Mechi, me encanta! y cuando veo que otra historia de la China, salgo corriendo a buscar el mate para tomarme 5 min de pausa con sus magníficos relatos y tener esa cuota de risa del día!! Amo esta columna, por favor no dejen de hacerla chicas!! Es lo más!! Genia China!! Amo esas historias que comienzan con ese lindo histeriqueo que te tiene embobada por lo que dure el mismo y si el chico es lindo ni hablar!!! Besos y gracias por compartir estos relatos!

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    1. Ay, mil gracias por tu lindo mensaje. Me hizo muy feliz leerlo! Me alegra que te haya entretenido. Un besote!

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  24. ajaja buenísimo!! lo leí en el trabajo.. no podía disimular la risa.. me imaginaba la situación.. quiero saber como siguió la historia jaja

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    1. Emmm... alto voltaje! Jajaja! Me alegra que te haya divertido!

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  25. Genial!nós estas mal acostumbrando! Espero el próximo!

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  26. Ah listo, sucedió lo impensado, me calenté leyendo el blog de Mechi! ja ja ja! Que capa la China!

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    1. Jajajajajaja!!! Me reí con ruido!

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  27. Que genial tu historia, nos enamoramos TODAS de tu Martin!!! "Mi" Martin de mi ex trabajo, es el papa de mis hijos ;) Amo las historias (prohibidas) de oficina!

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    1. Los Martines y las oficinas son un combo tremendo ;)

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  28. AHhh lo que me reí (con ruido y ojos húmedos ) GE NI AL !!! me encanto !!

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    1. Me alegra mucho! Gracias!

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  29. Juajuajua BUE NI SI MO !!!
    Los flirteos de oficina son fatales !!!!!!

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    1. Fatal sería una palabra ideal para este caso. Gracias por leer!

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  30. Quiero recalcar la referencia del Sr. Barriga y Don Ramón. Me emociona que tengas esos personajes en tu memoria.
    Eres una juglar moderna, querida amiga. Tus relatos no solo atrapan! No sé si a alguien más le sucede, pero, en mi caso, me invitas a recordar mis propias historias.
    ¡Abrazo fuerte fuerte! :)

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    1. Gracias, amigo. Vos siempre conmigo. Y México en mi corazón.
      Gracias por leerme y me hace feliz que hayas sentido algo al hacerlo. Abrazote!

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  31. Me encanto China!!! Por mas historias como estas!!!Te felicito :)

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  32. 👏🏼👏🏼👏🏼👏🏼

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  33. Sos una genia.. en una tarde de mer... me atrapaste.. me reí. Me encanto y en algunas cosas hasta me fui para atrás... me choque vidrios.. cai de escaleras en medio del boliche... ME ENCANTAN TUS HISTORIAS, DALE MAS!!! Y QUEREMOS FOTOS DE MARTIN IAAAAAA

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    1. Uffff, sos de las mías. He hecho los peores papelones de la historia y me gusta la gente de mi equipo! No hay foto de Martín porque no lo quiero comprometer... pero creeme que es para aplaudir un rato ;) Jajaja! Besos y gracias!

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  34. Me copó como me copó la historia anterior! Me reí con ruido frente a la compu: es-pec-ta-cu-lar. Espero con ansias la próxima! (siempre fantaseé con hacer un libro con salidas truncas/desopilantes/raras mías y de mis amigas. Vos tenés que hacerlo!).

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    1. Adelante con tu libro! Qué genial! Ojalá algún día yo pueda escribir el mío. Gracias por divertirte. Un beso grande!

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  35. Juajaja genial!! Fantástico relato!! Me encanta leer esas historias que todas de alguna manera también vivimos alguna vez....sos nuestra voz!! Mil gracias!!! Cariños!! Silvana.

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    1. Muchas gracias Silvana! Un beso enorme!

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  36. Muy buena historia!
    Esos momentos que no sabes a donde va a parar todo, la piel de gallina, que recuerdos, no?
    Yo tuve una historia algo parcida y también muy distinta que hasta el día de hoy recuerdo con una sonrisa.
    Espero la próxima!!!

    Pero no puede quedar en 5 !!! el pueblo pide más!!

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    1. Sea como sea la historia de cada una, la piel de gallina es una sensación tan increíble... Por ahora son cinco, no las quiero aburrir!

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  37. Ahh pero que guachada, queremos conocer a Martín también!

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    1. Jajajajajaja! No lo quiero comprometer ;)

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  38. Aplausos para ambos... valió la pena tantos viajes sugeridos. Concretaron de la mejor manera.
    Espero la próxima historia!!
    María Rosa

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    1. Gracias María Rosa! Cariños

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  39. Me reí fuerte con el final! MUY BUENO!

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    1. Me alegra! Fue así exactamente, palabras más, palabras menos. Un beso!

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  40. Quede total y absolutamente enamorada de Martín!!!!
    Con papelones incluidos, que bella experiencia...
    Genia!!!!

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    1. Imposible no enamorarse de Martín. Muchas gracias por leer!

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  41. Jajaja! Súper!!!! Que locura de historia, me encantó.

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  42. No sé quién sos China! Solo sé que esto que sale de tu cabeza y de tu pluma es fantástico! Felicitaciones!

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    1. Muchas gracias Lucy! Te agradezco un montón!

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  43. Geeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeeniaaa!!!!!! Amo mucho a la polilla. Vamos por más, China!

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  44. Que sentido tiene vivir, si uno solamente transita la vida?
    Salú mi amiga de vida bien vivida!

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    1. Chagracia, Regi! Salú!

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  45. Vamo' polilla!! jaja no me aguanto 15 días!!

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    1. Jajaja, muchas gracias!

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  46. jajajajajajaj que divertida y amorosa su vez, me encantoooooo!!!
    esas historias de ofi son geniales (lastima que en mi caso el tipo resulto un histerico)
    hermosa historia...

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    1. Muchas gracias por leerme, Pitu!

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  47. Me encanto la historia, y el final mas. Te tiras a la pileta China! Muy divertida.

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  48. No hay vez que no me quede con ganas de leer mas!! Genia china!

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  49. Me encantó la historia. Aplausos para la China.

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  50. China sos lo más!! La historia un flash pero como escribis vos espectacular!!���� como si estuviera leyendo una novela escrita..y me encanta tu espontaneidad y elegir donde estar! Besos. Carla

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